Sobre mi

No os voy a engañar: me encanta el otoño. Es mi época preferida del año. No sé si a vosotros también os pasa, pero para mí el año de verdad empieza ahora, no en enero. Costumbres de la escuela que nunca se van, y está bien que sea así.

Hoy os hablaré de mí

No lo hago muy a menudo. No me gusta especialmente. Pero hay algo que creo que vale la pena contaros: de dónde viene la manera en que miro y estudio las historias. En la web tenéis información más concreta sobre mi biografía; aquí quiero hacer un recopilatorio más subjetivo.

No entré al guion desde el cine. Entré desde el arte.

No fui a una escuela de cine. Me fui a vivir a Londres, con el empuje juvenil de pensar que en Barcelona no pasaba nada y había que irse fuera. Allí hice una carrera donde convivían fotografía, vídeo, multimedia y cine, con asignaturas teóricas que nos obligaban a pensar estas disciplinas como arte, con toda la complejidad que eso implica. El guion llegó después, cuando sentí que la narrativa era lo que realmente unía todas estas prácticas, y la mejor manera de darles profundidad.

Esto me ha dado un perfil de consultora diferente: no busco encajar historias en reglas aprendidas en una escuela de cine, sino que me he acostumbrado a preguntarme qué hay, en el fondo, en la manera en que una historia representa el mundo.

Durante años, leí una cantidad masiva de guiones de todo el mundo.

Los primeros años me gané la vida haciendo análisis de guion para diversas empresas, sobre todo europeas —un trabajo que no estaba especialmente bien pagado, y que, para poder sobrevivir, me obligaba a leer una cantidad enorme de guiones.

Con el tiempo he entendido que aquello, que en su momento vivía como una necesidad práctica, tuvo un impacto muy fuerte. Ver tantas maneras distintas de contar historias, antes de dedicarme a profundizar en ninguna, me dio un criterio que no se consigue de otra manera —como si la cabeza me hiciera clic después de leer tantos guiones de tantos lugares del mundo durante tantos años.

Me dedico plenamente a esto.

Soy consultora de profesión: para mí no es un trabajo complementario, es a lo que me paso el día dedicándome —hablando de guiones, pensándolos.

Esta mezcla —arte y complejidad desde la base, una mirada internacional, años de leer guiones de todo tipo antes de especializarme, y una dedicación al 100%— es la mirada que ha dado forma a Decoding Stories.

Y por hoy, ya basta de hablar de mí.

Ya hemos empezado a recibir vuestros proyectos después de la (semi)parada de verano, recordaros que aquí estamos tanto si necesitáis un análisis en profundidad como si simplemente queréis venir a tirar ideas y pensar en voz alta.

¡Buen inicio de temporada!

Blanca Escoda Agusti